El presupuesto familiar: punto de partida para una salud financiera en condiciones

El presupuesto familiar o personal, en el caso de las personas sin cargas familiares, es el instrumento de partida para iniciar un cambio radical en materia de finanzas. Exponer a la vista los ingresos y gastos significa tomar conciencia del dinero que tenemos y también del que no nos pertenece. Llevar todas las cuentas al día permitirá identificar los gastos, los prioritarios y los prescindibles, y de esta manera poder modificarlos o reducirlos si fuese necesario. Además, al conocer su economía real en tiempo presente, será mucho más fácil hacer previsiones para afrontar el futuro con planes y con seguridad.

Consejos para elaborar un presupuesto familiar:

  • La meta principal debe ser la de cubrir todos los gastos de los miembros de la familia y el hogar. Si este objetivo mínimo no se cumple, habrá que identificar los gastos que puedan reducirse o eliminarse hasta amoldar la situación.
  • Implique a toda la familia en la elaboración del presupuesto. Diferentes visiones pueden aportar grandes ideas, además de proporcionar un gran momento para la comunicación.
  • Incluya el ahorro dentro de sus gastos fijos. Proponga una meta alcanzable e intente destinar un mínimo del 10% de los ingresos para ello. Si este % no es posible, establezca una cantidad fija posible, real y constante.
  • Divida el presupuesto en 2 grandes grupos y subgrupos:

1. Ingresos: Aquí deben incluirse con detalle las nóminas salariales, las pagas extraordinarias, las pensiones, becas o ayudas, las rentas por alquiler de propiedades y cualquier entrada de dinero que exista en su casa.
2. Gastos: Será necesario diferenciar entre

2.1 Gastos Obligatorios: conformados por aquellos pagos ineludibles e irremplazables como la hipoteca o el alquiler, los pagos a préstamos de dinero solicitados a cualquier entidad y por cualquier importe. No se deben olvidar los préstamos y créditos online inmediatos sin papeles, que suelen ser por poca cantidad, pero con muchas cuotas, ni tampoco los préstamos solicitados a familiares y amigos sin interés ni plazo definido. La cuota destinada al ahorro también debe estar incluida en este grupo.

2.2 Gastos Necesarios: conformados por aquellos que pueden reducirse, pero nunca eliminarse. Como ejemplo están las facturas de servicios, los recibos de colegio, comedor y transporte escolar, seguros médicos, compra de alimentos e insumos del hogar, gasolina, abonos de transporte, etc.

2.3 Gastos ocasionales: son los gastos que pueden eliminarse en el momento en que sea necesario sin implicar un cambio determinante en la calidad de vida de los miembros de la familia, como los destinados al ocio y comidas fuera de casa, caprichos como gimnasios y estética, suscripciones a revistas y páginas web, compras de ropa y accesorios que no sean necesarios, entre otros.

 

Establecer una cifra de ahorro para un colchón financiero que permita hacer frente a urgencias e imprevistos es una estrategia que debe acompañar al presupuesto. Sentirse protegido por una cantidad considerable con la que responder a los gastos no planificados proporciona mucho más margen de maniobra para planes en el futuro.